
Sorprendente y fresca pelicula, que nos ofrece una apologia de la familia de manera inteligente, divertida y original.
La historia se centra en una familia formada por La Madre, eje neuralgico de la familia, El Padre, un hombre que se dedica a vender metodos para triunfar en la vida, la hija pequeña, regordita y simpatica niña que tiene el sueño de ser Miss, el hermano mayor, quinceañero amante de Nietchze que odia a todo el mundo, el tio, un treintañero gay con instintos suicidas y el abuelo, un setenton heroinomano.
Con este panorama se nos presenta la pelicula y su conflicto viene dado porque la pequeña es llamada para concursar en un concurso de belleza al otro lado del pais. Y por las circusntancias, toda la familia se ve obligada a viajar juntos en una pequeña furgoneta amarilla. Un viaje que cambiara a toda la familia.
La pelicula esta contada de una manera muy sencilla. Sin grandes alardes de camara, pero con unos planos fijos muy estudiados y muy hermosos y simbolicos. El ritmo de la pelicula nunca decae. Los actores estan todos geniales. Las miradas de Toni Collete (la madre)al marido son increibles y la niña esta espectacular. Con esa tripita y esa sinceridad en sus gestos. Una autentica joya de 7 años. No es de estrañar que la pelicula ganara el premio del publico en el festival de Sundance. Por que nos trae una cinta fresca, divertida, sincera, optimista, pero aceptando la realidad.
Su mensaje es bien claro: La defensa de la familia como union entre las personas para superar los problemas. Y eso lo representa muy bien la furgoneta, que se convierte en la mejor metafora de la familia, ya que todos tiene que ayudar a empujarla para poder seguir a delante. Pero todo esto con un poso de realidad que es el hecho de que los sueños de cada uno de nuestros personajes se ven fustrados o cambiados de alguna manera. Aceptando la vida como es y asumiendo que para conseguir mantener la familia unida hay que dejar de ser egoistas y hacer pequeños sacrificios personales. En uno de los mejores pasajes, nos muestra el concurso de belleza como metafora de la vida diaria. De como todo lo que hacemos, lo hacemos para competir. Cuando en realidad lo que deberiamos de hacer es lo que en realidad queremos y no ser mejor ni peor que nadie.
Una pelicula que trae un poco de aire fresco al cine independiente quemado ya de tanto pesimismo y realidad dura. Que defiende los valores de la familia moderna, aceptando todos sus problemas y criticando de paso la sociedad competitiva y basada en la imagen, en la que vivimos actualmente.
martes, diciembre 12, 2006
Pequeña Miss Sunshine
Publicadas por
skymonty
a la/s
1:04 a. m.
Etiquetas: Criticas
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Eres un friky Monty, un friky-monty.....
Publicar un comentario